Los perros sienten envidia, aunque no pueden sentir culpa

Los perros sienten envidia, aunque no pueden sentir culpa

La envidia y la culpa suenan como algo demasiado sucio si hablamos de cánidos, suena demasiado humano, sin embargo, un estudio publicado hace 5 años por la revista Proceedings, de la National Academy of Sciences, señaló que los perros pueden sentir envidia o bien algo muy similar. El estudio consistía en observar los comportamientos de los perros mientras se los recompensaba al realizar bien un truco. Así se pudo registrar que los perros que no recibían una recompensa se mostraban molestos, agitados, se rascaban insistentemente y hasta parecía que evitasen la mirada de aquellos que sí habían recibido recompensa. Además, si estaban solos, hacían el truco con mayor tranquilidad que si estaban en grupo. Diversas teorías se elaboraron al respecto, pero los investigadores se conformaron con resolver que al menos ahora sabemos que la envidia no es sólo una cuestión de los primates.

Pero lo que si no pueden sentir los perros es la culpa y cuando tu amigo peludo te mira con esos ojos de cachorrito mientras lo retas por romper el almohadón o tirar el bote de basura por decimoquinta vez consecutiva, hay cero culpa, él sólo está respondiendo a tu reproche. A diferencia de lo que sucede con la “envidia”, que más bien está relacionada con la competencia y el instinto natural del animal, la culpa sí es un invento puramente humano, que tiene que ver con la consciencia, lo que también nos hace buscar o interpretar erróneamente los gestos de muchas otras especies de animales, lo mismo que crea el falso mito de la culpa en los perros.