¿Cómo funciona una ecografía?
Las ecografías funcionan curiosamente como lo hacen algunos animales para comunicarse, como por ejemplo, los murciélagos. Estos mamíferos carecen de vista pero no por ello les es prescindible ver, lo que hacen para suplir su carencia es emitir una serie de sonidos que conectan con el eco de lo que hay a su alrededor y así transmiten a sus congéneres una imagen de lo que está sucediendo más o menos.

Resulta que las ecografías funcionan prácticamente igual, el aparato que se pasa por el cuerpo del sujeto bien sea humano o bien sea perro transmite unos sonidos que la pantalla capta y convierte de alguna manera a imágenes de lo que está ocurriendo por dentro del ser vivo.

Con las ecografías se ha avanzado considerablemente en el mundo de la medicina, este método de diagnóstico nos da una visión mucho más cercana y fiable de lo que está pasando en el cuerpo, es más sencillo ver de esta manera enfermedades, problemas o dilucidar gestaciones con más certeza.

¿Para qué sirven las ecografías en perros?
Lo cierto es que se tiende a pensar que los perros en su vida de unos 15 años aproximadamente tienen sólo algunos problemas de salud ya conocidos por todo veterinario y fáciles de identificar y de tratar. Pero son seres vivos y los problemas que pueden tener pueden ser muy variados, además es importante que aunque el veterinario tenga idea de lo que puede ser sobre todo si es grave se cerciore.

Con la ecografía se ve mucho más que con las radiografías. Por lo tanto no debemos escatimar a la hora de cuidar de la salud de nuestro compañero de cuatro patas.

Además de detectar problemas urinarios o de cualquier tipo. Las ecografías son muy importantes durante los embarazos de las hembras. Aunque el veterinario palpando encontrar signos de evidencia de embarazo en perras, hay razas en las que cuesta más verlo por su morfología como en el Basset Hound.

Las ecografías en embarazos de perros
Durante el embarazo de perros se suelen hacer al menos dos ecografías para seguir el embarazo y una radiografía cuando ya está cerca al momento de parir para determinar como van las cosas de cara al parto. Con la radiografía final se ve si la perra puede dar a luz sin problemas, si hay cachorros que no han sobrevivido en el útero y cuantos son los cachorros que vienen.

Las ecografías son de cara a ver más de cerca como va yendo el embarazo, las radiografías son más potentes y por eso sólo se debe hacer una al final del embarazo con sumo cuidado.

Primera ecografía: Se realiza a los 21 ó 23 días de realizarse la monta, el veterinario podrá saber con fiabilidad si se ha quedado embarazada, no sabrá el sexo de los bebés ni cuantos exactamente pero al menos nos dará un veredicto fiable.
Ecografía durante el embarazo: Una segunda ecografía como mínimo para saber si todo va bien, si no hay complicaciones y además el veterinario podrá evaluar la situación y dar recomendaciones.
¿Cómo debe ir el perro a una ecografía?
Es importante para el veterinario y que el gel y los materiales con los que realiza la ecografía haga todo su efecto que el perro vaya al veterinario cumpliendo dos características:

El perro tiene que haber estado un tiempo sin orinar antes de que le realicen la ecografía, es muy apropiado para una correcta visión de su interior.
Sin embargo, si debe haber evacuado poco tiempo antes para mostrar vacías ciertas zonas de su interior que el veterinario analizará en la cámara.
Para que el veterinario pueda realizar correctamente la ecografía a un perro necesitará rapar la parte del vientre y si es una inspección urinaria y necesita ver los riñones también las zonas en las que están situados. No es necesario preocuparse, el pelo crece de nuevo y con esta medida podremos ver mejor qué le ocurre a nuestro perro.

¿Cuánto cuesta?
Depende de la zona y el veterinario. Los aparatos que se usan son más costosos, la técnica es más sofisticada y todo ello conlleva un precio. Eso sí, nos aseguraremos de que sabemos qué le ocurre a nuestro peludo.