|
Es maravilloso tener pericos como
mascotas, debido a que los mismos son buenos amigos y compañeros y, en
retribución, se requiere de muy poco esfuerzo para cuidarlos y mantenerlos. Las
cosas más importantes que usted necesita hacer para mantener a su perico feliz
son, darle un buen hogar, y mantener su jaula limpia todo el tiempo. Teniendo en
mente unos pocos detalles, usted podrá permitirle a su perico que salga de su
jaula para que estire sus alas y vuele libremente de vez en cuando. Los pericos
Australianos son aves muy sociables, de modo que usted podrÃa considerar el
tener dos aves para que se hagan compañÃa.
Rutina de limpieza
Para mantener el hogar de su perico lo más saludable y agradable posible,
usted debe limpiar la jaula, las vasijas de alimento, las perchas, las fuentes
de bebida y los juguetes con una solución muy diluida de desinfectante, una vez
a la semana. Usted debe tener una caja segura donde mantener a su ave mientras
está limpiando la jaula. Luego de limpiar, enjuague todo con abundante agua
limpia y seque las partes antes de volver a colocarlas en la jaula. Dejando salir a su perico
Es bastante seguro permitir que
su perico salga a volar alguna vez, siempre y cuando usted utilice su sentido
común para proporcionarle seguridad. Antes de liberar a su perico, cierre las
ventanas y las puertas, proteja las chimeneas abiertas (aún cuando no estén
encendidas) y cubra todas las plantas de la casa. Para asegurarse de que su
perico no se lastime por volar hacia una ventana, cierre las cortinas y cubra
cualquier otra superficie de vidrio transparente. ¡Y no olvide sacar al gato de
la habitación!
Al principio, su perico puede estar tan emocionado por tener
su libertad y tan desacostumbrado al sentimiento, que usted puede tener
problemas para hacerlo regresar a su jaula. Si esto sucede, y usted ha agotado
todos sus recursos para capturarlo, intente este método como último recurso:
Obscurezca la habitación, corriendo las cortinas si es necesario, y localice a
su perico con la luz de una linterna. AproxÃmese a él sin hacer ruido y utilice
un sombrero suave o algo similar para capturarlo. Sujételo suavemente, colocando
una mano alrededor de su cuerpo y alas y sus dedos pulgar e Ãndice en cada lado
de su cabeza. Con el tiempo, la mayorÃa de los pericos aprenderán a regresar a
sus jaulas por sà mismos.
|